lunes, 25 de mayo de 2009

Mi Confrontación con la docencia

Soy ingeniera en geología y aunque mi desarrollo profesional fue corto, los frutos que he recogido de mi carrera son muchos, empezando porque sí no hubiera tenido un título no podría estar en el lugar docente que hoy me encuentro y que para nada me arrepiento ni siento que no me he realizado como geóloga.
Me inicié en la docencia hace 9 años justamente, y fue sin haberlo planeado y mucho menos buscado. Haciendo un poco de historia, duré 10 años fuera de Chihuahua y cuando regrese, después de dos entrevistas, conseguí un puesto dentro de la geología, pero fuera de aquí, para ser exacta en Fresnillo, Zacatecas, mis hijos tenían 5 y 7 años, así que me fue imposible aceptarlo ya que tenia que estar lejos por casi un mes, lo único que logre dentro del ramo fue un contrato con una compañía de ferrocarriles he hice un estudio geológico en un área de la Sierra, al terminar este proyecto, sin que yo me diera cuenta, un amigo me recomendó para que hiciera una entrevista en el Colegio de Bachilleres y ¡Ho sorpresa! Me aceptaron un jueves para empezar clases al lunes siguiente.
Los logros y satisfacciones que he obtenido en la docencia han sido muchos, principalmente que con el paso del tiempo, los que fueron mis alumnos me siguen recordando con cariño, porque a donde quiera que voy siempre hay alguno de ellos que se acerca a saludarme, por otro lado no niego que también ha habido fracasos, tales como estudiantes que tienen que abandonar la escuela por falta de interés de su parte, uno que otro malcriado, pero que si los coloco en una balanza, definitivamente si inclina a lo positivo, así es que me doy cuenta que me gusta ser maestra y además me siento muy orgullosa de serlo. Para corroborarlo tengo una anécdota de hace 10 minutos: fui a la tienda y al saludarme la señora... “hola maestra ¿cómo está?” Me sentí tan bien, porque ahora que estoy haciendo mis tareas, se removieron cosas que yo creí estaban totalmente borradas de mi cerebro. Si, definitivamente me gusta ser maestra y especialmente en el nivel medio superior, como siempre lo he dicho, la energía que tienen los muchachos, la trasmiten de tal forma que lo hacen a uno moverse “a como dé lugar”.

2 comentarios:

  1. Hola compañera Patricia.
    Es muy interesante conocer a personas que por diversas circunstancias trabajan en la docencia sin ser profesores de origen.
    Su perfil de ingeniería en geología es tan inusual, por lo menos para mi, que es difícl pensar que pudiera dedicarse a la enseñanza, despues de leer su artículo, me queda muy claro que el maestro nace con vocación y se hace por servicio. Ese proceso de sensibilización que usted describe, es lo que todos los profesores de cualquier nivel deberíamos de sentir, poner una balanza con lo positivo y lo negativo que pudieramos encontrar en nuestro trabajo, y terminar ponderando todo lo positivo y además porque no mencionarlo, sentirse orgulloso de ser maestro...
    Reciba un cordial saludo.
    Mario.

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  2. Hola Mario
    Así es, mi profesión se percibe como divergente a la de Usted, pero ahora que coincidimos en esto de la docencia, podemos decir que hablamos el mismo idioma y después de haber leído sus publicaciones más aún, ya que nuestra meta es ser mejor cada día para lograr trascender a través de nuestros alumnos y lograr que sean, como Usted lo dijo, jóvenes adultos preparados.
    Gracias por su comentario ¡bastante interesante! :)

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